La verdad sobre HAARP

agosto 26, 2008

Mucho se ha hablado del proyecto HAARP, tanto por los medios de información como por internet. Lo malo es que en ambos nos encontramos desinformación. Vamos a ver qué nos muestra la realidad.

Oficialmente, el proyecto HAARP no es más que eso, un proyecto, y se usa para investigar las propiedades de la ionosfera. Aquí una imagen de las instalaciones.

Algunas webs desinformativas y mantenidas por el gobierno han esparcido el rumor de que estas instalaciones sirven nada más y nada menos que para provocar terremotos, tormentas e incluso señales en los campos de maíz. Como era de suponer, estos rumores se han expandido y han servido perfectamente a los gobiernos interesados, principalmente a Rusia y USA, quienes mantienen actualmente las instalaciones más activas.

Con estos rumores, se ha conseguido que la gran mayoría de la población se tome el tema casi a broma y le reste importancia, ya que, como cualquiera sabe, es imposible provocar terremotos con unas antenitas, por potentes que sean. De esta forma, como venía diciendo, el gran público no se preocupa más del tema.

Pero, qué es el proyecto HAARP en realidad?

Hoy en día, las guerras entre superpotencias se basan en el espionaje electrónico. Captar las comunicaciones del enemigo es vital para ganar una guerra, y dejar al contrincante incomunicado es lo mismo que llevarle a la derrota.

Como ya sabemos, hoy por hoy las mayores fuerzas de ataque de un ejército siguen siendo las aeronavales, como aviones, helicópteros, submarinos nucleares, fragatas, destructores y grandes portaaviones. Y precisamente estas unidades son las más vulnerables a los ataques electrónicos, al depender todas ellas de conexiones inalámbricas. Y aquí es donde entra en juego el proyecto HAARP.

A día de hoy, las centrales de comunicaciones, al estar muy dispersas, son muy difíciles de proteger, de manera que con simples ataques aéreos o incluso con misiles de crucero se pueden dejar fuera de servicio. Pero lo que el proyecto HAARP busca es conseguir una única central de comunicaciones, con capacidad de enviar datos a gran velocidad a las tropas localizadas en cualquier rincón del mundo. Al estar localizada la central de comunicaciones (HAARP) en un único sitio, resulta muy fácil de defender con baterías antiaéreas, estaciones de radar y misiles.

Pero posiblemente la mayor ventaja es que las comunicaciones emitidas mediante HAARP no pueden ser interceptadas por otros ejércitos, al desconocer éstos las características del sistema usado por el otro país (cada sistema HAARP es diferente).

Como vemos, el sistema HAARP no sirve para crear terremotos o fantasías similares, pero tiene un fin igual de oscuro, o más. El poder comunicar a un ejétciro esté donde esté, incluso bajo ataques nucleares, dándole supremacia militar casi total. Y esto sí que es preocupante.

Ya dije anteriormente que los rumores y distracciones creados por los gobiernos han cegado a muchos, dirigiendo éstos sus esfuerzos hacia donde no deben, y cegando a la vez a más gente. De momento estas distracciones gubernamentales han sido un éxito, pero podemos cambiarlo. La clave es informarse y ser crítico.

Neo.